Proyección de 2209, con Lorea Iglesias y Diane Pernet en ASVOFF Barcelona (Auditorio CaixaForum)

2209: vídeo monocanal realizado por Judith Belmonte, Carlos Tálaga y Christiano Mahler, música de Juan Pablo Carrascal.

 

 

Una pantalla es un lugar para la mirada, la mirada puede ser pasiva y de hecho es ese estado el que generalmente atrae hacia ellas y el que ellas causan.
Cuando se activa la mirada la pantalla se descompone, primero es una acción, dos acciones, un motivo en primer plano, un background, luego si lo que ocurre en la pantalla es potente como para trasladarnos su intención, podremos hallar otros planos en el plano, acciones simultáneas de tiempos separados… la pantalla entonces se convierte en un punto focal.

Las pantallas y las pinturas son planos y al igual que en ellos, cuando el formato físico se interviene para lograr una nueva expresividad, lo primero que se afecta y confronta al observador es el punto donde se desplaza la atención de su mirada.
Los polípticos son una progresión exponencial de este fenómeno, son una conjunción narrativa, fractales.

Separar el cuerpo derecho frontal de El Jardín de las Primeras Delicias es un símil de hacerlo con la pantalla derecha del tríptico de Napoleón (Abel Gance). El infierno presenta decenas de planos-acciones que están diseminadas en la composición y a los que con una observación más detenida podríamos atribuir (o argumentar) las características de una progresión dialógica, secuenciada y extrapolable a las escenas de Hans Memling.

Entonces qué determinan los cuerpos del políptico en lo narrativo?
El plano puede ya albergar una gran complejidad de mensajes, que usando la distancia y el intervalo a manera de conectores generan un sistema auto suficiente y, en este sentido, parece que fuese un trámite formal la separación dada por el bastidor, los límites del marco, el formato de un cuerpo usado como tramoya.

En el políptico está la sensación de observar una secuencia en loop de las mismas imágenes. A causa de las guerras, el mercado o el tiempo, estas composiciones han sido separadas y enmarcadas como piezas individuales, generando la exposición de fragmentos con capacidad de significado como nuevas obras.

En la observación de uno de estos cuerpos individualizados la mirada del observador lee lo que le es ofrecido e ignorante de los cuerpos faltantes, extrae la información del único plano que dispone… acciones, personajes, fueras de campo… En el políptico unido la mirada se desplaza generalmente al cuerpo central y es esa mecánica la que empieza la formación del argumento.

La centralidad física es susceptible de alteración por movimiento, luz u otros factores que definan el punto de atención, sin embargo la mirada desplazada del centro mantiene la ilusión de ver aparecer en algún momento un giro desde aquel espacio vacío del que no logra sustraerse definitivamente.

[Publicado originalmente en catalán. Revista McOndo.es Junio 2009]

El cinema en viu i la resurrecció del cine

“El cinema ha mort, llarga vida al cinema!”, va dir Peter Greenaway, en el seu últim espectacle del Teatre Grec. I és que amb la proliferació de les imatges fabricables a l’instant, l’accés a les tecnologies i la hibridació dels gèneres, és possible assistir amb freqüència al naixement de nous usos de la imatge i maneres de presentació.

Açò exigeix aprenentatge i una actitud activa de l’espectador. Tot això comporta que escoltem amb més freqüència el concepte de ‘live cinema’ o ‘cinema en viu’ dintre de l’agenda d’espectacles i circuits d’art.

Fa tres anys, a partir del meu primer treball de cinema en viu, els Sabios animales nostálgicos (www.sabiosanimalesnostalgicos.net), em vaig interessar a investigar sobre el cinema que es compon en temps real i la seva possible aplicació en el futur.

És acceptat que qualsevol intenció artística de disposar seqüències d’imatge i so en un flux pot ser catalogada com cinema, independentment del mitjà que s’utilitzi per a aquest fi, i en aquest sentit pot ser qualificat com ‘live cinema’ una performance audiovisual en un centre d’art contemporani o la sessió VJ en un club nocturn.

En el cinema tradicional, vam esperar una història, vam sofrir el procés subconscient d’identificació amb els personatges i vivim la immersió uterina en la sala fosca… però en el cinema en viu, més pròxim al cinema experimental, les obres ens duen a un entorn que exigeix acceptar altres paràmetres.

Començant per l’espai, doncs el projector ja no és la peça final que separa el film del públic sinó que sorgeixen nous dispositius de programació (codi, patches, programari, electrònica i microcontroladors) que intercedeixen en aquesta relació i que formen part també de la peça, ja que poden arribar a determinar el muntatge, ordre, i velocitat de les imatges i àudio. En aquest sentit, la base de dades és la memòria d’un narrador desconegut que embasta les seves històries amb regles similars a les que usessin els escriptors de cadàvers exquisits i que genera amb la combinació un objecte artístic que evidencia les relacions subconscients de l’individu amb si mateix i el seu entorn.

Finalment, suggereixo un parell de peces que per les seves característiques narratives i conceptuals s’allunyen del simple flux de dades i poden constituir veritables exemples de ‘live cinema’.

www.DesBasuraMent.org és la proposta dels artistes Lucía Egaña Rojas (Xile) i Manuel Bozzo (Itàlia), qui en la seva vessant visual operen com VJ, aprofitant cintes de VHS recollides de les escombraries i catalogades, que poden contenir des de porno dels setanta fins a propaganda immobiliària prèvia als Jocs Olímpics de Barcelona. El procés del material fílmic recontextualitza aquests objectes com peces d’art en espais artístics i implica una actitud crítica i política per part dels creadors que ofereixen a l’espectador la possibilitat de repensar la seva memòria pròpia o de la ciutat, els seus habitants i valors.

La segona obra que vull comentar és la Sessió oriental, un viatge audiovisual proposat per artistes d’Uruguai. Fabián Barros www.FysLab.net indaga en la imatge processada, obtinguda a partir del codi, i la usa en viu per a posar en relació la música del DJ Hernán González www.myspace.com/cooptrol amb la seva producció videogràfica.

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Cada vez escucharemos más el concepto de Live Cinema o Cinema en Vivo dentro de la agenda de espectáculos y circuitos de arte, en palabras de Peter Greenaway en su último espectáculo del Teatre Grec “¡El cine ha muerto, larga vida al cine!”.  Y es que con la proliferación de las imágenes fabricables al instante, el acceso a las tecnologías y la hibridación de los géneros, es posible asistir con frecuencia al nacimiento de nuevos usos de la imagen, modos de presentación que exigen aprendizaje y una actitud activa del espectador.
Hace tres años a partir de mi primer trabajo de cine en vivo, los Sabios Animales Nostalgicos www.sabiosanimalesnostalgicos.net, me interesé en investigar sobre el cine que se compone en tiempo real y su posible futuro.  Es aceptado que cualquier intención artística de disponer secuencias de imagen y sonido  en un flujo puede ser catalogada como cinema, independientemente del medio que se utilice para este fin, y en ese sentido puede ser calificado como Live Cinema una performance audiovisual en un centro de arte contemporáneo o la sesión VJ en un club nocturno.
En el cine tardicional esperamos una historia, sufrimos el proceso subconciente de identificación con los personajes, vivimos la inmersión uterina en la sala oscura, pero en el cine en vivo, más próximo al cinema experimental, las obras nos llevan a un entorno que exige aceptar otros parámetros, comenzando por el espacio, pues el proyector ya no es la pieza final que separa el filme del público, sino que surgen nuevos dispositivos de programación (código, patches, software, electrónica y microcontroladores) que intermedian esta relación y que forman parte también de la pieza, ya que pueden llegar a determinar el montaje, orden, y velocidad de las imágenes y audio. En este sentido la base de datos es la memoria de un narrador desconocido que hilvana sus historias con reglas similares a las que usaran los escritores de cadáveres exquisitos y que genera con la combinación, un objeto artístico evidenciador de las relaciones subconcientes del individuo consigo mismo y su entorno.

Finalmente sugiero un par de piezas que por sus características narrativas y conceptuales se alejan del simple flujo datos y pueden constituir verdaderos ejemplos de Live Cinema.

www.DesBasuraMent.org es la propuesta de los artistas Lucía Egaña Rojas (Chile) y Manuel Bozzo (Italia), quienes en su vertiente visual operan como VJs aprovechando cintas de VHS recogidas de la basura y catalogadas, que pueden contener desde porno de los setenta hasta propaganda inmobiliaria previa a los olímpicos de Barcelona.
El proceso del material fílmico recontextualiza estos objetos como piezas de arte en espacios artísticos e implica una actitud crítica y política por parte de los creadores que ofrecen al espectador la posibilidad de repensar su memoria propia, o de la ciudad sus habitantes y valores.

La Sesión Oriental es un viaje audiovisual propuesto por artistas uruguayos.  Fabián Barros www.FysLab.net, indaga en la imagen procesada, obtenida a partir de código, y la usa en vivo para poner en relación la música del DJ Hernán González www.myspace.com/cooptrol con su producción videográfica.

El cinema1, la performance y las artes escénicas, danza y teatro, evolucionan en varias vertientes, a veces algunas de ellas se adelantan a otras formando miembros que proliferan antes de que se logre darles un nombre.  Este es el caso del código aplicado a la programación de objetos que se utiliza cada vez con más frecuencia en diferentes escenarios, y del cual sólo apreciamos los resultados estéticos sin tener verdaderamente conciencia de las reglas de programación que generalmente contienen las motivaciones conceptuales de su uso.

El arte digital2 existe desde hace muchos años con identidad propia sin embargo la convergencia de medios hace casi imposible pensar la evolución de una disciplina artística sin la mezcla y apropiación de otras disciplinas, este fenómeno transmedial implica por su complejidad llegar finalmente, para las audiencias, al desconocimiento de los ingredientes que conforman las mezclas.

En este texto me interesa revisar algunas piezas performáticas en relación al código surgido desde el cinema experimental, para mostrar cómo el código informático de procesamiento audio visual es responsable de articular con mayor o menor intensidad la construcción de situaciones y espacios dramáticos en la escena contemporánea.

Las experimentaciones en el terreno de las artes digitales y escénicas son motivo de aprovechamiento en el espectáculo, pero no sólo el artístico. La industria publicitaria es responsable de la asimilación temprana de las novedades provenientes de la esfera artística experimental y de reciclarla y distorsionarla para conseguir nuevos productos, al punto de aniquilar su potencial de transformación cultural y utilizarla de manera “efectista” y en pro de los resultados de mercadeo que rigen el mundo de los medios tradicionales.

Considero importante que se revise la función y aportación del código (orientado al cinema) en las artes escénicas, y se haga el análisis de un dispositivo de creación que  está definiendo su propio lenguaje, que crece insertado en una serie de obras que permiten su presencia ante audiencias masivas y permiten así el desarrollo de los significados que puede aportar desde la artes.   Una lectura más positiva y esperanzadora que la espera a recibir estas propuestas en forma de anuncios, instalaciones comerciales de última generación o  funcionalidades nuevas de los móviles.

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1 Gene Youngblood – Cinema and the Code. “When we refer to the phenomenology of the moving image, we call it cinema.  For us it is important to separate cinema from its medium, just as we separate music from particular instruments.  Cinema is the art of organizing a stream of audiovisual events in time.  It is an event-stream, like music.

2 El arte digital es una disciplina ligada directamente a la producción de código informático bajo diferentes lenguajes de programación, pero generalmente enfocado a aquellos softwares de programación gráfica, aptos para ser usados por personas provenientes de disciplinas diferentes a la informática, artistas, músicos, arquitectos.